Para mantener dientes y encías saludables, es esencial evitar ciertos enemigos como el consumo de azúcar y alimentos ácidos, el tabaco, el alcohol, la mala higiene bucal, el bruxismo y una dieta deficiente. Estos factores pueden conducir a la caries dental, enfermedades de las encías, desgaste del esmalte y otros problemas de salud bucal. Mantener buenos hábitos de higiene dental y una dieta equilibrada es clave para preservar una sonrisa saludable.
La falta de cuidado de dientes y encías puede aumentar el riesgo de enfermedades
Las caries dentales son un importante problema de salud pública en la mayoría de los países industrializados que afecta entre el 60% y el 90% de los niños en edad escolar. Las enfermedades bucodentales, aunque en su mayoría prevenibles, representan una carga significativa para la salud, afectando a millones de personas y causando dolor, molestias y a veces incluso la muerte. Según la Organización Mundial de la Salud, un estudio de 2022, la caries dental no tratada en dientes permanentes es el trastorno de salud más común, afectando a casi 3500 millones de personas. Según los cálculos, 2000 millones de personas padecen caries en dientes permanentes, mientras que 514 millones de niños padecen de caries en sus dientes de leche. La prevención y el tratamiento de estas enfermedades son costosas y no suelen estar cubiertos por la sanidad universal.
La mayoría de las enfermedades y afecciones bucodentales comparten factores de riesgo modificables, como el consumo de tabaco, de bebidas alcohólicas, de dietas desequilibradas, ricas en azúcares libres e inadecuada higiene bucal. Los factores de riesgo relacionados con el consumo están relacionados con las cuatro principales enfermedades no transmisibles: cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes.
Además, se ha demostrado que la diabetes y la aparición y el avance de la periodontitis (infección grave de las encías que daña el tejido blando alrededor de los dientes) están relacionadas y que el consumo elevado de azúcar y la diabetes aumentan el riesgo de obesidad y caries dental.
Para mantener una sonrisa saludable
Las enfermedades bucodentales y otras no transmisibles puede reducirse mediante intervenciones dirigidas a los factores de riesgo más comunes, tales como:
Mantener una dieta equilibrada, baja en azúcares libres, rica en frutas y hortalizas y en la que la bebida principal sea el agua.
Evitar el consumo de tabaco en todas sus formas, en particular la mascada de nuez de areca.
Reducir el consumo de alcohol.
Usar elementos protectores al practicar deportes y al ir en bicicleta y motocicleta con el fin de prevenir las lesiones faciales.
Prevenir la caries con una exposición suficiente al flúor. Cepillarse con una pasta dental (dentífrico) que contenga entre 1000 y 1500 ppm de flúor, dos veces al día.
Nutrientes que ayudan a mantener tus dientes y encías saludables
Calcio: Fortalece los dientes y los huesos. Puedes encontrarlo en productos lácteos, como leche, queso y yogur, así como en almendras, sardinas y vegetales de hojas verdes.
Vitamina D: Ayuda al cuerpo a absorber el calcio. Está presente en pescados grasos como el salmón, la caballa y el atún, así como en huevos y alimentos fortificados.
Vitamina C: Es esencial para la salud de las encías, ya que promueve la producción de colágeno. Está en cítricos, fresas, kiwis, pimientos y brócoli.
Fósforo: Colabora en el mantenimiento de dientes fuertes. Se encuentra en carnes, aves, pescados, productos lácteos, frutos secos y semillas.
Vitamina A: Ayuda a mantener las mucosas sanas y promueve la producción de saliva, que protege los dientes. Se encuentra en zanahorias, batatas, espinacas y huevos.
Flúor: Fortalece el esmalte dental y previene las caries. Aunque el flúor se encuentra en pequeñas cantidades en algunos alimentos, es más comúnmente obtenido a través del agua fluorada y la pasta de dientes con flúor.
Saber más
Uso de flúor en los niños. La evidencia (Wong y colaboradores, 2024) identificó la fluorosis (anomalía en los dientes producida por la ingestión crónica o excesiva de fluoruro durante el período de formación del diente) leve como un posible desenlace adverso del uso de flúor tópico en edades tempranas.
Se ha demostrado que los niños que se cepillaron con pasta dental (dentífrico) con 1000 ppm de flúor o más desde el año o los dos años hasta los cinco o seis años tienen una mayor probabilidad de presentar fluorosis en los dientes permanentes. Sobre la aplicación de barniz fluorado tópico, el cepillado de dientes con dentífrico fluorado, la cantidad de dentífrico utilizado por el niño y la frecuencia del cepillado, aun se requieren más estudios.
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Original de Dra. Dª. Ana María Roca Ruiz, Médica y Odontóloga, Máster en Nutrición
Actualizado y revisado por Dra. Jennifer Bernal-Rivas. Nutricionista-Dietista, Máster en Nutrición Humana y Doctora en Ciencias. Fundación Iberoamericana de Nutrición-FINUT. Febrero, 2025.
Referencias
WHO. (2024). Salud bucodental. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/oral-health COnsultado 12 febrero 2025.
Wong MC, Zhang R, Luo BW, Glenny A-M, Worthington HV, Lo EC. Topical fluoride as a cause of dental fluorosis in children. Cochrane Database of Systematic Reviews 2024, Issue 6. Art. No.: CD007693. DOI: 10.1002/14651858.CD007693.pub3. Accedida el 12 de febrero de 2025.
Iheozor-Ejiofor Z, Walsh T, Lewis SR, Riley P, Boyers D, Clarkson JE, Worthington HV, Glenny A-M, O’Malley L. Water fluoridation for the prevention of dental caries. Cochrane Database of Systematic Reviews 2024, Issue 10. Art. No.: CD010856. DOI: 10.1002/14651858.CD010856.pub3. Accedida el 12 de febrero de 2025.