El melón es una de las frutas estrella del verano. Su alto contenido en agua y vitaminas lo hacen ideal para combatir los calores de la estación y reponer las pérdidas de líquido. Además, el melón sorprende por su gran versatilidad en la cocina y resulta muy útil en la elaboración de refrescantes y exquisitos postres y platos de temporada.
Es una fruta especialmente rica en agua y betacaroteno y baja en calorías
El melón es una deliciosa y refrescante fruta perteneciente a la familia de las cucurbitáceas, al igual que la sandía, el pepino y la calabaza. Se cultiva en regiones de clima cálido y templado, ya que necesita abundante sol y calor para desarrollarse.
Este fruto, de gran tamaño y forma ovalada o esférica, presenta una piel que varía entre tonos amarillos y verdes oscuros, a menudo con una textura surcada o reticulada. En su interior, alberga una pulpa jugosa y dulce de color amarillento, junto a sus semillas, rodeadas de una sustancia gelatinosa fácil de eliminar.
El melón posee un agradable sabor aromático y es una rica fuente de azúcares solubles, minerales, ácidos orgánicos, vitaminas y otras sustancias beneficiosas para la salud.
Aunque su origen exacto es incierto, algunos estudios lo sitúan en el sur de África y otros en Asia Central. Lo que sí está bien documentado es su importancia en la historia, siendo apreciado por egipcios, griegos y romanos, quienes elogiaban sus propiedades refrescantes.
A España llegó gracias a los árabes y, desde allí, se extendió al resto de Europa y América. Hoy en día, el melón es cultivado en países como China, Turquía, India, España, Estados Unidos, Japón, Italia y Francia, y su consumo se ha popularizado en todo el mundo.
Diferentes variedades de melón
En el mes de abril ya aparecen los primeros melones, aunque los de mejor calidad son los que se encuentran en los mercados en los meses de julio a septiembre. Actualmente, gracias a las muchas variedades existentes y su cada vez mejor conservación, es posible encontrarlos durante casi todo el año.
Existen más de cien variedades diferentes de melón atendiendo a su origen, forma, tamaño, color, sabor y textura. En el mercado español se puede encontrar una amplia gama que se expone a continuación:
Melón Piñonet (o piel de sapo): De forma ovalada, su corteza verde presenta manchas oscuras que recuerdan la piel de un sapo, de ahí su nombre. Su pulpa blanca es crujiente y muy dulce.
Melón Tendral (melón de invierno): Disponible en los mercados entre noviembre y enero, tiene una corteza gruesa, rugosa y de color verde oscuro. Su pulpa blanca posee un dulzor medio-alto. Es muy apreciado en España, especialmente en la zona de Elche (Alicante), por su excelente conservación y resistencia al transporte.
Melón Galia: Pequeño y de forma redondeada, su corteza es fina y reticulada. La pulpa es verdosa cerca de la cáscara y blanca en su interior, con un sabor dulce y aromático y una textura blanda y acuosa. Se cultiva en el sudeste español (Almería y Murcia) y también se importa, especialmente desde Israel.
Melón Cantalupo o Charentais (melón francés): De forma globosa, es muy apreciado por su intenso aroma y dulzura. Su corteza verde amarillenta tiene un característico entramado marcado, y su pulpa anaranjada es compacta y sabrosa.
Melón Honey Dew: Puede ser alargado o redondeado, con una corteza lisa y firme de color verde amarillento. Su pulpa amarillo pálido es dulce, jugosa y poco aromática. Es una variedad de maduración tardía, cercana al invierno, y se cultiva en Cartagena, Valencia y Cuenca. Fuera de temporada, se importa desde Costa Rica y Brasil.
Melón Ogen, miel amarillo o melón de Canarias: De tamaño pequeño y casi esférico, tiene una corteza lisa y delgada de color amarillo. Su pulpa es de un verde claro, jugosa y dulce. Es una de las primeras variedades en aparecer en el mercado, generalmente a partir de abril.
Las preferencias de consumo de melón varían según el país y la región. En España, los más apreciados son el Piñonet y el Tendral. En Francia y el norte de Europa, el favorito es el Cantalupo, mientras que en Estados Unidos se prefieren tanto el Cantalupo como el Honey Dew. En Asia, los melones más consumidos son el Cantalupo y el Ogen, aunque el interés por el Piñonet y el Tendral, típicos de España, está creciendo cada vez más.
El melón y su aporte nutricional
El melón destaca por su elevado contenido en agua (90-95% de su peso) y bajo aporte calórico (26 kcal/100 g, en el caso de los Cantalupos).
Contiene cantidades moderadas de hidratos de carbono (6%) de absorción rápida (glucosa, fructosa y sacarosa). Apenas contiene grasas y su contenido en proteínas no es significativo, de ahí su bajo calor energético.
Su contenido en fibra es moderado, por lo que resulta aconsejable para personas que padecen de estreñimiento.
Entre las muchas propiedades del melón, destaca su elevado contenido en betacaroteno, precursor de la vitamina A, de acción antioxidante, responsable a su vez, del color anaranjado de la pulpa de algunas de las variedades. Los melones de pulpa anaranjada, como los cantalupos, tienen mayor porcentaje de betacaroteno. El organismo puede transformar el betacaroteno en vitamina A conforme lo va necesitando. La vitamina A es esencial, entre otras cosas, para la visión y el buen estado de la piel, cabello y mucosas.
Además, contiene vitamina C, de acción igualmente antioxidante e importante para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, ácido fólico, necesario para las mujeres embarazadas, y vitaminas del grupo B (ácido pantoténico).
En cuanto a su contenido mineral, destaca la presencia de potasio, magnesio, calcio y, en menor proporción, hierro, fósforo y sodio.
El alto contenido en agua de esta fruta, así como su bajo aporte calórico y su riqueza en vitaminas y minerales, como el potasio, hace que el melón sea un alimento el melón es muy aconsejable en las dietas de adelgazamiento y en casos de hipertensión, siendo muy diurético.
Consejos para elegir y conservar el melón
A la hora de comprarlos, lo mejor es cogerlos al peso. El fruto debe dar la sensación de macizo y no de estar hueco. Se toma entre las manos con firmeza y se comprueban los extremos, que han de estar blandos. Esto significa que está bien maduro.
Es conveniente elegir aquellos melones que están duros y no presentan marcas o cicatrices propias de algún tipo de deterioro o mala manipulación.
Después de la compra se deben conservar en un lugar fresco, con buena ventilación.
El melón maduro se ha de consumir lo antes posible, ya que se deteriora con facilidad. Una vez abierto, hay que guardarlo en la nevera, envuelto en un film transparente, a fin de que su fuerte aroma no quede enmascarado por el sabor de otros alimentos, ya que absorbe fácilmente todos los olores.
El melón en la cocina
El melón es muy versátil en la cocina. Se puede consumir crudo, como entrante o como postre. El melón forma parte de platos tan exquisitos como el melón con jamón y resulta excelente en ensaladas y sopas. Combina muy bien con las frutas dulces, así como con miel, boniatos al horno, frutas desecadas, con ciruelas pasas, uvas pasas, albaricoques, así como macerado con zumo de limón, licor de frutas, brandy, Jerez u Oporto.
Sazonado con un poco de pimienta realza su sabor y el resultado es sorprendente, presentándose como una excelente guarnición para acompañar el pollo o carne asada.
Los helados de melón, o en forma de sorbete o granizado, resultan un estupendo refresco para combatir los calores del verano, además de una tentación muy saludable, ya que por su dulce sabor no es necesario adicionarle azúcar.
Saber más…
El melón en ocasiones puede resultar indigesto y provocar malestar gástrico. Se recomienda también comerlo durante el día y evitarlo por la noche.
El melón es una fruta rica en nutrientes y compuestos beneficiosos para la salud. Sus principales pigmentos, responsables de su color, son los carotenoides y las clorofilas, presentes tanto en la pulpa como en la cáscara.
Además de aportar proteínas y azúcares, el melón es una fuente natural de antioxidantes como los compuestos fenólicos, el ácido ascórbico y los carotenoides. Sus semillas también son nutritivas, ya que contienen vitamina E y ácidos grasos omega-3.
Por otro lado, los melones utilizados como verdura ofrecen aún más beneficios, ya que contienen flavonoides, alcaloides y principios amargos, compuestos que contribuyen a la salud de quienes los consumen.
Dra. Dª. Ana Haro García, Farmacéutica y Tecnóloga de los Alimentos
Revisado por Dra. Casandra Madrigal. Nutricionista-Dietista, Doctora en Nutrición y Ciencia de los alimentos. Fundación Iberoamericana de Nutrición-FINUT. Marzo, 2025.
Referencias
Manchali S, Chidambara Murthy KN, Vishnuvardana, Patil BS. Nutritional Composition and Health Benefits of Various Botanical Types of Melon (Cucumis melo L.). Plants (Basel). 2021;10(9):1755. Published 2021 Aug 24. doi:10.3390/plants10091755