La mandarina es una fruta muy apreciada por su sabor y la facilidad para pelarla. Tiene una gran versatilidad culinaria tanto para platos dulces como salados y posee grandes propiedades terapéuticas.
Es una de las frutas preferidas de los niños y rica en antioxidantes
La mandarina es una de las frutas favoritas de los niños. Su agradable dulzor unido a su facilidad para pelarlas, hace de esta fruta una de las más populares.
La mandarina es el fruto de un árbol, el mandarino, de la misma familia que el naranjo, y al igual que éste originario de China e Indochina. Este árbol fue la última especie de cítricos que ha llegado hasta nosotros procedente de Asia.
Actualmente los principales países productores de mandarina son España, Japón, Corea, China e Italia.
En nuestro país, la producción alcanza unas 1.500.000 toneladas, destinándose un 66 % de la misma a la exportación. La Comunidad Valenciana produce el 90 % de la mandarina española.
Variedades de mandarina
La mandarina es un cítrico de menor tamaño y forma más achatada que la naranja. Su piel, que varía entre amarillo y rojo-naranja, envuelve una pulpa jugosa dividida en gajos de delicioso sabor.
Dependiendo de la variedad, su piel puede estar más o menos adherida, lo que facilita o dificulta su pelado. Entre las variedades más conocidas encontramos:
Satsumas (Citrus unshiu): De color anaranjado claro o verdoso, son las más tempranas, ya que su recolección comienza a mediados de septiembre. Destacan por su abundante zumo, su intenso aroma y la ausencia de semillas.
Clementinas (Citrus reticulata): Con un color anaranjado más intenso, son de menor tamaño y se cosechan más tarde. Su sabor es más dulce y contienen semillas.
La mandarina, dulce y nutritiva
La mandarina comparte la mayoría de los nutrientes de la naranja, aunque en menor proporción, lo que la hace una fruta ligera con 36,95 kcal por cada 100 gramos.
Su alto contenido en agua y su baja cantidad de hidratos de carbono (9%) la convierten en una opción refrescante y saludable. En comparación con la naranja, tiene más azúcar y menos acidez, lo que la hace especialmente agradable al paladar.
La mandarina es una excelente fuente de nutrientes esenciales:
Vitamina C (35 mg/100 g), ideal para fortalecer el sistema inmunológico.
Carotenoides (106 microgramos/100 g), que le dan su color característico y actúan como antioxidantes y provitamina A.
Vitaminas del grupo B, como la tiamina (0,07 mg/100 g) y los folatos (21 microgramos/100 g).
Minerales esenciales, como potasio, calcio, magnesio, zinc y fósforo.
Además, la mandarina contiene ácidos orgánicos y otras sustancias no nutritivas, como son los flavonoides, de interesantes propiedades terapéuticas.
La mandarina es un tentempié muy sano
La mandarina es uno de los mejores alimentos para picar entre comidas.
De delicioso sabor y muy refrescante, esta fruta proporciona al organismo cantidades importantes de vitamina C y carotenos, además de minerales y otras sustancias no nutritivas como los flavonoides que refuerzan la acción de la vitamina C.
La mandarina es, pues, una excelente fuente de salud. Sus efectos beneficiosos sobre la salud de nuestro organismo son los mismos que en el caso de la naranja, aunque menos acusados. Así, la mandarina tiene los siguientes efectos:
Mejora las digestiones pesadas, al estimular las secreciones digestivas.
Ayuda a combatir resfriados y otros procesos infecciosos respiratorios.
Es aconsejable para las personas que padecen enfermedades cardiovasculares.
Es depurativa y muy eficaz en dietas de adelgazamiento.
Es muy útil en caso de anemia ferropénica, ya que su contenido en vitamina C mejora la absorción del hierro de los alimentos.
Ayuda a combatir el estreñimiento.
Previene el cáncer por la acción antioxidante conjunta de la vitamina C, carotenoides y flavonoides que contiene.
Ayuda a normalizar la presión arterial alta, debido a su contenido en potasio.
Previene de la aparición de enfermedades degenerativas y del envejecimiento.
La mandarina del mercado a la cocina
A la hora de la compra, las mandarinas deben presentar una piel fina, tersa, de color uniforme y sin manchas. Las hojas, de color verde, brillante y uniforme, son síntoma de frescura.
Además, conviene dar una ojeada al punto en el que se une al tallo que todavía debe mantener un ligero color verde.
Una vez en casa, se conservan bien durante una semana aproximadamente a temperatura ambiente, aunque es conveniente controlarlas a fin de evitar que las menos frescas empiecen a marchitar.
Gastronómicamente, por su delicioso sabor y su gran versatilidad, se pueden emplear en la elaboración de platos dulces y salados, y resultan exquisitas en la preparación de sorbetes, tartas, zumos, macedonias, mermeladas, licores…
La salsa con aroma de mandarina puede resultar el condimento ideal en platos elaborados con pescado blanco.
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La cáscara de mandarina contiene diversas sustancias bioactivas, como flavonoides, antioxidantes y aceites esenciales. Se ha demostrado que estas sustancias químicas tienen efectos antibacterianos, antiinflamatorios y potenciadores del sistema inmunitario.
¡Una fruta deliciosa, versátil y repleta de beneficios, ideal para disfrutar en cualquier momento del día!
Dra. Dª. Ana Haro García, Farmacéutica y Tecnóloga de los Alimentos, Diplomada en Nutrición.
Revisado por Dra. Casandra Madrigal. Nutricionista-Dietista, Doctora en Nutrición y Ciencia de los alimentos. Fundación Iberoamericana de Nutrición-FINUT. Marzo, 2025