La berenjena es un alimento que destaca no solo por su versatilidad en la cocina, sino también por sus múltiples beneficios para la salud. Su bajo aporte calórico, combinado con un alto contenido de agua, fibra, vitaminas y minerales, la convierte en un ingrediente esencial para una dieta equilibrada. Además, contiene compuestos bioactivos como antocianinas, flavonoides y ácido clorogénico, que poseen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y protectoras contra diversas enfermedades metabólicas y cardiovasculares. Por sus características funcionales, la berenjena es considerada un alimento con gran potencial terapéutico y un aliado para mantener la salud integral.
Cultivada desde hace más de 2000 años, su origen se sitúa en Oriente. Llegó a España a través de la cultura islámica y se menciona en documentos castellanos del siglo XV. Desde España, se introdujo al resto de Europa en la Edad Media mediante comerciantes árabes, extendiendo su cultivo con éxito en climas cálidos del Mediterráneo. El botánico Carlos Linneo la clasificó como Solanum melongena, de la familia Solanaceae, que incluye otras plantas comestibles como el tomate, el pimiento y la patata, aunque muchas de sus especies producen alcaloides tóxicos.
Valor nutricional de la berenjena
La berenjena posee nutrientes beneficios para la salud, si la consumes con la cáscara, el aporte de fibra es mayor. Una taza de berenjena (82 gramos) está compuesta principalmente por agua, representando 75.7 gramos, lo que la hace un alimento hidratante y bajo en calorías (20.5 kcal). Aporta 4.82 gramos de carbohidratos, de los cuales 2.46 gramos son fibra dietética, ideal para la salud digestiva. Además, contiene 0.804 gramos de proteínas y un bajo contenido en grasas (0.148 gramos), lo que la convierte en un alimento ligero y saludable.
La berenjena ofrece beneficios gracias a su contenido de minerales y vitaminas, como 188 mg de potasio, esencial para la salud cardiovascular, 11.5 mg de magnesio, y 19.7 mg de fósforo. También aporta pequeñas cantidades de calcio (7.38 mg) y hierro (0.189 mg). En cuanto a vitaminas, incluye 1.8 mg de vitamina C, 18 µg de folatos y 0.246 mg de vitamina E, con efectos antioxidantes. Su contenido en luteína y zeaxantina (29.5 µg) contribuye a la salud ocular.
Contiene antocianinas, presentes en la piel morada, que ayudan a proteger las células del daño oxidativo, regulan el colesterol (reduciendo el LDL y aumentando el HDL) y mejoran la sensibilidad a la insulina. También posee compuestos como la solasodina, con efectos anticancerígenos y flavonoides, que combaten la inflamación y benefician el sistema cardiovascular.
Beneficios para la salud
La berenjena es un alimento con múltiples beneficios para la salud gracias a su perfil nutricional y su contenido en compuestos bioactivos:
Baja en calorías y rica en agua: Con un alto contenido de agua (75.7 g por taza) y solo 20.5 kcal, es perfecta para incluir en dietas de control de peso e hidratación.
Apoyo digestivo: Contiene 2.46 g de fibra dietética, lo que favorece la salud intestinal, regula el tránsito y puede ayudar a prevenir el estreñimiento.
Salud cardiovascular: Su contenido de potasio (188 mg por taza) es esencial para mantener una presión arterial saludable. Además, su bajo nivel de sodio (1.64 mg) la hace beneficiosa para personas con hipertensión.
Propiedades antioxidantes: Contiene pequeñas cantidades de vitamina C (1.8 mg) y vitamina E (0.246 mg), que ayudan a combatir los radicales libres, protegiendo las células contra el envejecimiento y enfermedades crónicas.
Control del colesterol: Gracias a sus bajos niveles de grasas totales (0.148 g) y la ausencia de colesterol, la berenjena puede contribuir a mantener un perfil lipídico saludable.
Salud ósea y muscular: Incluye minerales como calcio (7.38 mg), magnesio (11.5 mg) y fósforo (19.7 mg), que son importantes para el fortalecimiento óseo y el buen funcionamiento muscular.
Control de azúcar en sangre: Su bajo contenido en carbohidratos simples y su aporte de fibra ayudan a evitar picos de glucosa, siendo un alimento adecuado para personas con diabetes.
Platos tradicionales con berenjena en España
La berenjena es un ingrediente versátil en la cocina española y se utiliza en diversos platos tradicionales, tales como:
Berenjenas rellenas: Este plato clásico consiste en berenjenas cortadas por la mitad y vaciadas, que luego se rellenan con carne picada (generalmente de cerdo o ternera), verduras, queso y, a veces, bechamel. Se hornean hasta quedar doradas y jugosas.
Berenjenas fritas con miel: Un entrante típico de Andalucía, especialmente popular en Granada y Málaga. Las berenjenas se cortan en rodajas, se fríen y se sirven con un toque de miel de caña.
Escalivada: Un plato típico de Cataluña que mezcla verduras asadas, como berenjenas, pimientos y cebollas, aderezadas con aceite de oliva y sal. Se sirve como acompañamiento o sobre tostadas.
Alboronía: De origen andaluz, es un guiso que combina berenjenas, calabaza, tomate, pimiento y especias. Es considerado el precursor del pisto y tiene raíces moriscas.
Pisto manchego: Aunque la berenjena no siempre está incluida, en algunas versiones de esta receta se añade junto al calabacín, tomate, pimiento y cebolla, para hacer este sabroso guiso vegetariano.
Coca de berenjena: Una especie de pizza o empanada abierta típica de la Comunidad Valenciana y Baleares, que lleva berenjenas asadas junto con otros ingredientes como tomate, pimientos y aceitunas.
Para reducir su sabor amargo, es recomendable salar la berenjena antes de cocinarla. Aunque freírla es una práctica común, no se aconseja, ya que absorbe mucho aceite. Se puede conservar en refrigeración por unos diez días, o congelar tras pelarla, blanquearla y secarla.
Saber más
La berenjena cruda contiene solanina, un alcaloide tóxico presente en frutos poco maduros y partes verdes, que puede eliminarse mediante cocción. Es rica en antocianinas, que le otorgan propiedades antioxidantes, y contiene ácido clorogénico, que protege contra el daño oxidativo. Además, su composición acuosa le confiere propiedades diuréticas, y su sabor amargo está asociado a efectos colagogos, facilitando la digestión de grasas.
Los compuestos tóxicos presentes en la berenjena, como la solanina, pueden eliminarse fácilmente mediante la cocción. Este alcaloide, que se encuentra en mayor cantidad en las partes verdes de la planta y en los frutos poco maduros, es termolábil, lo que significa que se descompone con el calor (se elimina al cocinarla). Por esta razón, nunca se debe consumir berenjena cruda; siempre debe cocinarse bien para garantizar que la solanina sea destruida.
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Original de María del Carmen Moreu Burgos Farmacéutica y Tecnóloga de los Alimentos. Diplomada en Nutrición.
Actualizado y revisado por Dra. Jennifer Bernal-Rivas. Nutricionista-Dietista, Máster en Nutrición Humana y Doctora en Ciencias. Fundación Iberoamericana de Nutrición-FINUT. Marzo, 2025.
Referencias
Lenciu, A., Bei, M., Cǎrbunar, M., Cǎrbunar, M., & Vidican, O. (2022). The functional nutritional value and the health benefits of consuming eggplant.
Sharma, M., & Kaushik, P. (2021). Biochemical composition of eggplant fruits: A review. Applied sciences, 11(15), 7078.
USDA. Eggplant. https://fdc.nal.usda.gov/food-details/169228/nutrients Consultado 17 marzo 2025