Alimentar a un bebé sin lactancia materna puede ser un desafío, ya que esta es la opción ideal recomendada por la Organización Mundial de la Salud. En estos casos, las fórmulas infantiles han sido desarrolladas para proporcionar los nutrientes esenciales necesarios en las primeras etapas de crecimiento y desarrollo.
Es fundamental que la elección de una fórmula infantil se haga con el acompañamiento de profesionales de la salud, garantizando el bienestar del bebé y la madre. Además, los padres deben recibir información clara sobre su uso y el seguimiento adecuado de la alimentación.
En España, casi 7 de cada 10 madres inicia la práctica de la lactancia materna exclusiva, la cual disminuye a 3 de cada 10 madres a los seis meses. Dos de cada 10 madres escogen una alimentación mixta, y 1 de cada 10 madres no amamanta desde el nacimiento (Martín-Ramos et al., 2024). Estos datos resaltan la importancia de las leches de continuación como una alternativa nutricional segura en la alimentación infantil.
¿Qué es una leche de continuación?
Seguin la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, los preparados para lactantes y los preparados de continuación son productos alimenticios destinados a satisfacer las necesidades nutricionales de los lactantes sanos (niños que tengan menos de 12 meses). Cuando estos preparados están elaborados totalmente a partir de proteínas de leche de vaca o de cabra se podrán denominar leche para lactantes o leche de continuación.
Los preparados para lactantes son los únicos productos alimenticios elaborados que satisfacen por sí mismos las necesidades nutritivas de los lactantes durante los primeros meses de vida hasta la introducción de una alimentación complementaria. Mientras que los preparados de continuación están destinados a los lactantes cuando se introduzca una alimentación complementaria apropiada y constituyen el principal elemento líquido de una dieta progresivamente diversificada de estos lactantes.
Contenido nutricional de las leches de continuación
Las leches de continuación, diseñadas para bebés a partir de los 6 meses, incluyen una variedad de nutrientes clave para el desarrollo y la salud del bebé. Estos son algunos de los principales nutrientes:
Proteínas hidrolizadas: Estas proteínas han sido descompuestas en partículas más pequeñas, lo que las hace más fáciles de digerir y reduce el riesgo de alergias.
Ácidos grasos esenciales (Omega 3 y Omega 6): Cruciales para el desarrollo del cerebro y la vista. El Omega 3, en particular, se encuentra en forma de DHA, que es fundamental para el desarrollo neurológico y es el ácido graso más abundante en el cerebro.
Vitaminas y minerales: Incluyen una variedad de vitaminas (A, C, D, E y del grupo B) y minerales (calcio, fósforo, zinc, etc.) que son esenciales para el crecimiento, el desarrollo físico y contribuyen a mantener y reforzar el sistema inmunológico. Además, con el aporte de hierro, contribuyen al desarrollo cognitivo y para prevenir la anemia tan frecuente en los bebés.
Prebióticos y probióticos: Ayudan a mantener una flora intestinal saludable, mejorando la digestión y fortaleciendo el sistema inmunológico. Los prebióticos son fibras que fomentan el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino, mientras que los probióticos son bacterias vivas que aportan beneficios al sistema digestivo.
¿Cuándo usar las leches de continuación?
Las leches de continuación son una opción para integrar en la dieta de los bebés a partir del sexto mes de vida, cuando comienzan el proceso de destete. Estas fórmulas no solo aseguran que los pequeños reciban los nutrientes esenciales para su desarrollo, sino que también se adaptan perfectamente a las necesidades nutricionales específicas de los niños entre 6 y 12 meses. Al ser parte de una dieta diversificada, estas leches complementan otros alimentos sólidos, ayudando a garantizar un crecimiento sano y equilibrado. Con el contenido adicional de hierro, ácidos grasos esenciales y prebióticos, ofrecen beneficios adicionales como el fortalecimiento del sistema inmunológico y el desarrollo neurológico, haciendo de cada sorbo un valioso aporte a la salud integral del niño.
Las nuevas guías de alimentación de la Organización Mundial de la Salud para niños entre 6 y 23 meses incluyen recomendaciones sobre el uso de otras leches cuando la lactancia materna no es posible.
La guía señala: “Para bebés de 6 a 11 meses, si no se recibe leche materna, se puede utilizar fórmula infantil o leche de origen animal (recomendación condicional con evidencia de baja certeza)”.
La recomendación indica que es “condicional con evidencia de baja certeza”, lo que significan lo siguiente:
Condicional: No es una recomendación absoluta para todos los casos. Depende de la situación individual del niño, sus necesidades específicas, la disponibilidad de alimentos y la evaluación del profesional de salud. Es decir, en algunos contextos puede aplicarse, pero en otros no.
Evidencia de baja certeza: Significa que la información en la que se basa la recomendación no es completamente definitiva. Esto puede deberse a que los estudios disponibles son limitados, tienen fallas metodológicas o presentan resultados inconsistentes. En el futuro, con más investigaciones, la recomendación podría cambiar o fortalecerse.
Saber más
Un estudio investigó los determinantes del estado de los ácidos grasos omega-3 en madres y bebés a los 3 meses después del parto y la relación entre los niveles de ácidos grasos omega-3 en el suero materno, la leche materna y los bebés. Se descubrió que una buena dieta materna rica en las grasas omega-3 y un índice de masa corporal adecuado antes del embarazo se asocian con niveles saludables de estos ácidos grasos en la madre y el bebé. Se concluye que la dieta materna y el tipo de alimentación del bebé afectan su salud, incluyendo el contenido de ácidos grasos omega-3 en las madres y los bebés durante los periodos del embarazo y la lactancia (Munhoz et al., 2025).
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Original de Prof. Dr. D. Juan Antonio Molina Font, Catedrático de Pediatría, Universidad de Granada
Actualizado y revisado por Dra. Jennifer Bernal-Rivas. Nutricionista-Dietista, Máster en Nutrición Humana y Doctora en Ciencias. Fundación Iberoamericana de Nutrición-FINUT. Enero, 2025.
Referencias
Martín-Ramos S, Domínguez-Aurrecoechea B, García Vera C, Lorente García Mauriño AM, Sánchez Almeida E, Solís-Sánchez G. Lactancia materna en España y factores relacionados con su instauración y mantenimiento: estudio LAyDI (PAPenRed) [Breastfeeding in Spain and the factors related to its establishment and maintenance: LAyDI Study (PAPenRed)]. Aten Primaria. 2024 Jan;56(1):102772. Spanish. doi: 10.1016/j.aprim.2023.102772. Epub 2023 Sep 21. PMID: 37741187; PMCID: PMC10520303.
WHO. WHO Guideline for complementary feeding of infants and young children 6–23 months of age. Geneva: World Health Organization; 2023. Licence: CC BY-NC-SA 3.0 IGO. https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/373358/9789240081864-eng.pdf?sequence=1 Consultado 6 febrero 2025.
Medline Plus. Fórmulas para lactantes. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002447.htm Consultado 3 febrero 2025
Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Alimentos para lactantes y niños de corta edad. https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/seguridad_alimentaria/subdetalle/alimentos_lactantes.htm
Munhoz, J., Wattar, N., Goruk, S., Pakseresht, M., Jarman, M., Forbes, L., … & Field, C. J. (2025). Determinants of maternal and infant omega-3 status at 3 months postpartum: findings from the APrON longitudinal cohort study. The American Journal of Clinical Nutrition.