Muchos organismos sanitarios y profesionales de la salud recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida. Durante este período, la leche materna o artificial es el único alimento que necesita el recién nacido. A partir de los seis meses y hasta los dos años, la lactancia puede continuar si la madre y el bebé así lo desean (UNICEF). Sin embargo, entre los cuatro y seis meses, la mayoría de los bebés están preparados para introducir alimentos sólidos en su dieta. En este contexto, los lácteos, representados por la leche, el yogur y el queso, tienen un papel clave en la alimentación infantil desde los seis meses.
Alimentación inadecuada en menores de dos años
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son pocos los niños que reciben una alimentación complementaria segura y nutricionalmente adecuada. En muchos países, menos de una cuarta parte de los niños de entre 6 y 23 meses cumplen con los criterios de diversidad alimentaria y frecuencia de comidas adecuados para su edad.
En la guía de alimentación para niños de 6 a 23 meses, la OMS recomienda el consumo de seis grupos de alimentos, entre los que se incluyen los lácteos, representados por la leche, el yogur y el queso.
Lácteos en la Alimentación Infantil
Los tipos de leche de origen animal adecuados para el consumo infantil incluyen la leche pasteurizada, la leche evaporada reconstituida (excepto la condensada), la leche fermentada y la leche de vaca, además del yogur.
Las comidas y bebidas a base de productos lácteos descremados o bajos en grasa, como la leche, el yogur y el queso, también forman parte de este grupo. Además, las bebidas de soja enriquecidas cuentan como lácteos. En algunos casos, las fórmulas de soja pueden recomendarse para bebés con intolerancia a la lactosa, ya que contienen proteínas y carbohidratos diferentes a las fórmulas a base de leche de vaca.
De acuerdo con el informe de UNICEF de 2022 sobre los “Indicadores para evaluar las prácticas de alimentación del lactante y del niño pequeño”, se consideran tomas de leche cualquier preparación infantil (fórmulas en polvo o líquidas) o leche de origen animal distinta de la materna (como leche de vaca, cabra o evaporada reconstituida). También se incluyen el yogur semisólido y líquido, así como productos fermentados elaborados con leche animal. Sin embargo, el yogur no se clasifica como un grupo alimenticio independiente dentro de los lácteos, a diferencia del queso.
Cantidad recomendada de lácteos por día
Si la dieta del niño no incluye alimentos enriquecidos o suplementos, la cantidad diaria recomendada de leche es:
Entre 200 y 400 ml, si la alimentación incluye otros alimentos de origen animal.
Entre 300 y 500 ml, si no se incluyen otros alimentos de origen animal.
El tamaño de las porciones varía, pero generalmente debe ser superior a 100 ml y puede alcanzar los 240 ml. Para cubrir estas necesidades, se recomienda un mínimo de dos tomas de leche al día, asegurando un consumo total de entre 200 y 500 ml diarios.
Beneficios de los lácteos
Los lácteos desempeñan un papel fundamental en la nutrición infantil, ya que aportan proteínas, calcio, vitaminas y otros nutrientes esenciales para el crecimiento. Sin embargo, no todos los productos lácteos son adecuados desde el nacimiento, por lo que su introducción debe hacerse en el momento adecuado.
Yogur: Es un alimento excelente para los bebés, ya que sus proteínas están parcialmente hidrolizadas, lo que facilita su digestión. Los yogures enriquecidos con frutas pueden contener azúcares añadidos, por lo que se recomienda leer las etiquetas y optar por opciones naturales. Además, el yogur tiene un bajo contenido en lactosa y su transformación en ácido láctico favorece:
La absorción de calcio.
La regeneración de la flora intestinal.
La aceleración del tránsito digestivo.
Quesos: Contienen proteínas de alta calidad esenciales para el crecimiento, además de ser una excelente fuente de calcio, que contribuye al desarrollo óseo en la infancia. También aportan vitaminas A y B12, así como fósforo, un mineral clave para la salud ósea. Su variedad de sabores y texturas los convierte en una opción atractiva para incorporar más lácteos en la dieta infantil.
Anteriormente, el queso no se recomendaba para bebés menores de 12 meses debido a su alto contenido en grasas saturadas. Sin embargo, las Guías de Alimentación de la OMS y la Academia Americana de Pediatría, entre otras instituciones, ahora incluyen el consumo de quesos en la alimentación de niños menores de un año. Se consideran aptos todos los quesos blandos y duros elaborados con leche animal, como los de vaca, cabra, búfala, oveja o camella, tal como detalla la siguiente tabla.
Brie
Feta
Gorgonzola
Mozzarella fresca
Paneer
Queso crema
Requesón
Ricotta
Roquefort
Asíago
Cheddar
Gouda
Parmesano
Provolone
Romano Suizo
Saber más
Los lácteos desempeñan un papel clave en la alimentación infantil, pero su introducción debe hacerse en el momento adecuado y en las cantidades adecuadas. Para más información se recomienda seguir las siguientes guías:
UNICEF. Alimentar a tu bebé: 1 a 2 años ¿Qué debe comer?. Disponible en:
https://www.unicef.org/lac/crianza/alimento-nutricion/consejos-alimentando-tu-bebe-1-2-anos
Academia española de Nutrición y dietética. Disponible en: https://www.academianutricionydietetica.org/alimentacion-infantil/introducir-alimentos-bebe/
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Original de Prof. Dr. D. Juan Antonio Molina Font. Catedrático de Pediatría, Universidad de Granada.
Actualizado y revisado por Dra. Jennifer Bernal-Rivas. Nutricionista-Dietista, Máster en Nutrición Humana y Doctora en Ciencias. Fundación Iberoamericana de Nutrición-FINUT. Febrero, 2025.
Referencias
Clínica Mayo. Healthy Lifestyle. Children’s health. Nutrition for kids: Guidelines for a healthy diet. https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/childrens-health/in-depth/nutrition-for-kids/art-20049335 Consultado 6 de febrero 2025.
UNICEF. Alimentar a tu bebé: 1 a 2 años ¿Qué debe comer?. https://www.unicef.org/lac/crianza/alimento-nutricion/consejos-alimentando-tu-bebe-1-2-anos Consultado 6 de febrero 2025.
Organización Mundial de la Salud, Organización Panamericana de la Salud. La alimentación del lactante y del niño pequeño: Capítulo Modelo para libros de texto dirigidos a estudiantes de medicina y otras ciencias de la salud. Washington, D.C. 2010.
Organización Mundial de la Salud y Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Indicadores para evaluar las prácticas de alimentación del lactante y del niño pequeño: definiciones y métodos de medición [Indicators for assessing infant and young child feeding practices: definitions and measurement methods]. Ginebra: 2022. Licencia: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.