El colesterol, presente en los alimentos y producido por el cuerpo, es una grasa esencial para la salud. Aunque las enfermedades cardiovasculares suelen aparecer en la adultez, su origen puede comenzar en la infancia. Actuar de manera preventiva durante la infancia puede marcar una gran diferencia en la salud cardiovascular a lo largo de la vida. La detección y el manejo adecuados de los lípidos desde el inicio de la vida, es clave para evitar complicaciones futuras. Por eso, es fundamental monitorear los niveles de colesterol en los niños.
Razones para monitorear el colesterol en la infancia
Prevención temprana: Detectar niveles altos de colesterol a tiempo permite actuar antes de que se desarrollen problemas graves como la arterosclerosis (acumulación de grasa en las arterias).
Factores genéticos: Condiciones como la hipercolesterolemia familiar, que causan niveles altos de colesterol por herencia, pueden diagnosticarse temprano y tratarse para evitar enfermedades del corazón en la juventud.
Estilo de vida saludable: Identificar desequilibrios en lípidos es una oportunidad para promover hábitos saludables, como una dieta equilibrada y actividad física desde la niñez.
Obesidad infantil: Con el aumento de la obesidad, también se incrementan los niveles de colesterol malo y triglicéridos. Medir estos niveles ayuda a evaluar riesgos y prevenir enfermedades a futuro.
El colesterol y sus fracciones
En una prueba de sangre llamada perfil lipídico, suelen medirse todas estas fracciones para evaluar el estado general de los lípidos y el riesgo cardiovascular. Mantener un buen equilibrio entre estas fracciones es clave para la salud del corazón. El colesterol total, es la suma de todos los tipos de colesterol en la sangre, tanto las partículas «buenas» como las «malas». Es un indicador general del estado lipídico del cuerpo Ahora hablemos de las fracciones del colesterol:
HDL (Lipoproteína de alta densidad). Conocido como el colesterol bueno. Su función es transportar el colesterol de las arterias al hígado, donde se elimina. Niveles altos son beneficiosos para la salud.
LDL (Lipoproteína de baja densidad). Conocido como el colesterol malo. En exceso, puede acumularse en las arterias y formar placas, aumentando el riesgo cardiovascular.
VLDL (Lipoproteína de muy baja densidad). Transporta triglicéridos a los tejidos. En niveles elevados, puede contribuir a la formación de grasa en las arterias.
Triglicéridos. No son colesterol, pero son un tipo de grasa utilizada como energía. Niveles altos, junto con un LDL elevado o un HDL bajo, aumentan el riesgo de problemas cardíacos.
Niveles de colesterol adecuados en los niños
Cada vez son más los casos entre niños o jóvenes que debido a una incorrecta dieta y al sedentarismo se convierten en serios candidatos a padecer hipercolesterolemia en el futuro. En líneas generales, según la Fundación Española de Corazón, varios institutos en Estados Unidos y respaldados por artículo español sobre la “Dislipemias en edad pediátrica” de Arroyo-Diez y colaboradores; las cifras de lípidos, lipoproteínas y apolipoproteínas para niños y adolescentes deben ser:
Estos valores están basados en los criterios del National Cholesterol Education Program y asumidos por el Expert Panel on Integrated Guidelines for Cardiovascular Health and Risk Reduction in Children and Adolescentes National Heart, lung and blood Institute. Los valores de las Apolipoproteínas son basados en el National Health and Nutrition Examination Survey III (NHANES III).
Más colesterol, más riesgo cardiovascular desde la niñez
Tradicionalmente, el colesterol LDL (LDL-c) ha sido el principal indicador de riesgo cardiometabólico, ya que niveles elevados están directamente relacionados con la aterosclerosis y enfermedades cardiovasculares. Por eso, tanto en niños como en adultos, el LDL-c ha sido el foco de los tratamientos para reducir el riesgo cardiovascular. Sin embargo, en los últimos años, ha surgido evidencia que señala al colesterol remanente (RC) como un marcador de riesgo aún más relevante, asociado con eventos graves como infartos, accidentes cerebrovasculares y muerte por causas cardiovasculares, incluso en personas con niveles normales de LDL-c. En este sentido, un estudio reciente realizado en 3417 escolares españoles de 8 a 11 años (Torres-Costoso y colaboradores, 2025), encontró que:
Los niños con colesterol remanente alto y LDL-c bajo tuvieron mayor riesgo cardiometabólico que aquellos con niveles bajos de ambos.
Los niños con colesterol remanente bajo y LDL-c alto no presentaron un incremento significativo en el riesgo cardiovascular.
El colesterol remanente incluye lipoproteínas ricas en triglicéridos (VLDL, IDL) que atraviesan la pared arterial, quedan atrapadas y aceleran la formación de placas de grasa desde la infancia.
A diferencia del LDL-c, el colesterol remanente está relacionado con la inflamación de bajo grado, que contribuye al desarrollo de daño vascular desde etapas tempranas de la vida.
El estudio sugiere que el colesterol remanente podría ser un marcador clave para evaluar el riesgo cardiovascular en niños, incluso más que el LDL-c. Esto abre la puerta a replantear los enfoques preventivos y terapéuticos, prestando más atención a las lipoproteínas ricas en triglicéridos para reducir el riesgo residual que persiste después de controlar el LDL-c.
Proteger la salud del corazón desde la infancia puede prevenir complicaciones graves en la adultez. Conocer el papel del colesterol remanente nos acerca a una prevención más completa y efectiva.
Saber más
Un reciente estudio de Nuotio y colaboradores publicado en la revista Pediatrics en el año 2025, comparó un modelo de predicción basado en incluir el análisis de riesgo cardiovascular basados: 1. En factores de riesgo clínicos, y/o 2. En análisis de laboratorio que también incluyó lípidos (colesterol total y triglicéridos) durante la adolescencia. Se analizaron datos de 11. 550 participantes de cohortes longitudinales en EE. UU., Australia y Finlandia, con mediciones de factores de riesgo en la adolescencia y seguimiento hasta la adultez. Los factores incluyeron sobrepeso u obesidad, presión arterial elevada, tabaquismo y niveles altos de colesterol o triglicéridos. Los eventos cardiovasculares (fatales o no) fueron evaluados médicamente a partir de los 25 años. Dentro de los principales resultados encontraron que los principales predictores de eventos cardiovasculares fueron:
Presión arterial elevada (1.25 veces más riesgo),
Sobrepeso (1.76 veces más riesgo),
Obesidad (2.19 veces más riesgo),
Tabaquismo (1.63 veces más riesgo),
Colesterol total alto (1.79 veces más riesgo).
El artículo concluye que adicionar las mediciones sanguíneas de lípidos no mejoró la capacidad de predecir eventos cardiovasculares. Es decir, que aunque no se puedan extraer la sangre, con una valoración de la tensión arterial, el diagnóstico de sobrepeso u obesidad y la práctica de fumar se puede predecir el mayor riesgo de desarrollar enfermedades del corazón.
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Original de Dra. Dª. Cristina Campoy Folgoso, Profesora de Pediatría de la Universidad de Granada y miembro del Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN)
Actualizado y revisado por Dra. Jennifer Bernal-Rivas. Nutricionista-Dietista, Máster en Nutrición Humana y Doctora en Ciencias. Fundación Iberoamericana de Nutrición-FINUT. marzo, 2025.
Referencias
Torres-Costoso, A., Martínez-Vizcaíno, V., Oliveira, A., Sánchez-López, M., Rodríguez-Gutiérrez, E., de Arenas-Arroyo, S. N., … & Mesas, A. E. (2025). Beyond LDL cholesterol: remnant cholesterol is associated with cardiometabolic risk factors in children. BMC medicine, 23(1), 28.
Gidding, S. S. (2024). To screen or not to screen: that is the cholesterol question. Pediatrics, 154(5), e2024068548.
Nuotio, Joel, et al. Predictors in youth of adult cardiovascular events. Pediatrics, 2024, vol. 154, no 5, p. e2024066736.
Fundación Española de Corazón. Colesterol y riesgo cardiovascular. https://fundaciondelcorazon.com/prevencion/riesgo-cardiovascular/colesterol.html#:~:text=Colesterol%20en%20los%20ni%C3%B1os&text=En%20l%C3%ADneas%20generales%2C%20%C3%A9stas%20deben,encima%20de%20200%20mg%2Fdl Consultado 10 marzo 2025.
Arroyo Díez FJ, Romero Albillos JA, López Valero GN. Dislipemias en edad pediátrica. Protoc diagn ter pediatr. 2019;1:125-40 https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/08_dislipemias.pdf Consultado 10 marzo 2025.